Buscar la ayuda de Dios

27 de noviembre

«Hay momentos en nuestra recuperación en que pedir ayuda a Dios es nuestra mayor fuente de fortaleza y valor.»


Texto Básico, p. 31

Cuando hacemos el Tercer Paso, decidimos dejar que un Poder Superior bondadoso nos guíe y cuide en nuestra vida diaria. Tomamos la decisión de dejar que esta orientación y protección entre en nuestra vida. Algunos creemos que una vez hecho el Tercer Paso, Dios nos guía. A partir de entonces, es sólo cuestión de ver hacia dónde nos lleva.


La decisión del Tercer Paso es un acto de fe, y pedir la ayuda de Dios es una forma de renovarlo. Poner la fe en acción, en nuestra vida cotidiana, nos da el valor y la fortaleza que necesitamos, porque sabemos que contamos con la ayuda de un Poder Superior bondadoso. Confiamos en que todas nuestras necesidades serán cubiertas. Podemos utilizar esa fe y esa confianza sólo con pedirlas.


Sólo por Hoy: Recordaré que no estoy solo, pidiéndole a mi Poder Superior que me ayude en cada paso del camino.

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