¿De qué manera refuerza la dopamina el consumo de drogas?

El cerebro está cableado para aumentar las probabilidades de que repitamos las actividades placenteras. El neurotransmisor dopamina es un componente esencial de este proceso.



Cada vez que el circuito de recompensa se activa a raíz de una experiencia sana y placentera, una ráfaga de dopamina envía la señal de que está sucediendo algo importante y es necesario recordarlo. Esta señal de la dopamina crea cambios en la conectividad de las neuronas que hacen que resulte más fácil repetir la actividad una y otra vez sin pensar en ello, lo que lleva a la formación de hábitos.


De la misma manera en que las drogas producen una euforia intensa, también producen oleadas de dopamina mucho más grandes, lo que refuerza poderosamente la conexión entre el consumo de la droga, el placer resultante y todas las señales externas relacionadas con la experiencia. Las grandes oleadas de dopamina le "enseñan" al cerebro a buscar drogas y a dejar de lado otras actividades y fines más sanos.




Los factores que se presentan en la rutina diaria o el ambiente de una persona que han sido asociados con el consumo de drogas debido a los cambios que producen en el circuito de recompensa pueden desencadenar deseos incontrolables de consumir drogas cuando la persona se encuentra con esos factores, aun si la droga no está disponible. Este "reflejo" aprendido puede durar mucho tiempo, incluso en personas que no han consumido drogas en muchos años. Por ejemplo, personas que han estado diez años sin consumir drogas pueden experimentar deseos intensos de hacerlo cuando vuelven a un vecindario o una casa donde consumieron drogas en el pasado. Al igual que montar en bicicleta, el cerebro recuerda.


Fuente: https://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/las-drogas-el-cerebro-y-el-comportamiento-la-ciencia-de-la-adiccion/las-drogas-y-el-cerebro


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