Del aislamiento al contacto



24 de enero


«Nuestra enfermedad nos aislaba de los demás… Éramos hostiles, rencorosos, egocéntricos, egoístas y nos aislábamos del mundo exterior.»


Texto Básico, p. 4


La adicción es la enfermedad del aislamiento, nos separa de la sociedad, de la familia y de nosotros mismos. Nos escondíamos, mentíamos. Despreciábamos la vida que tenían otros, porque sin duda la considerábamos fuera de nuestro alcance. Lo peor de todo era que nos decíamos que no pasaba nada malo con nosotros, a pesar de que sabíamos que estábamos terriblemente enfermos. El contacto con el mundo y con la realidad en sí estaba interrumpido. Nuestra vida ya no tenía sentido y nos alejábamos cada vez más de la realidad.


El programa de NA está diseñado especialmente para personas como nosotros. Nos ayuda a reconectarnos con la vida que tenemos que vivir y nos saca del aislamiento. Dejamos de mentirnos sobre nuestra condición; admitimos nuestra impotencia y la ingobernabilidad de nuestra vida. Empezamos a tener fe en que nuestra vida puede mejorar, que la recuperación es posible y que la felicidad no siempre está fuera de nuestro alcance. Nos volvemos honestos, dejamos de escondernos, «damos la cara y decimos la verdad», pase lo que pase. Y mientras lo hacemos, establecemos los lazos que conectan nuestra vida personal con la vida más amplia que nos rodea.


Los adictos no tenemos que vivir en aislamiento. Los Doce Pasos, si los practicamos, pueden devolvernos el contacto con la vida y el vivir.


Sólo por Hoy: Formo parte de la vida que me rodea. Practicaré mi programa para fortalecer mi relación con el mundo.

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