Freno a la ludopatía



El juego patológico, también cocido como trastorno del juego, es un problema de salud reconocido por la Organización Mundial de la Salud desde 1992. En los últimos tiempos, la ludopatía ha experimentado un aumento exponencial por culpa del juego on line, una actividad con una regulación deficitaria que se basa principalmente en potentísimas campañas publicitarias, de manera principal a lo largo de las retransmisiones futbolísticas, uno de los focos principales de la adicción. Más de 20.000 personas sufren un trastorno relacionado con el juego, pero son muchas más las que están registradas en alguna plataforma de internet, ya sea en páginas de apuestas deportivas o de póquer. En poco más de cinco años, la cantidad ha aumentado en un 100 %.


Ante esta panorámica, los locales destinados al juego y a las apuestas no son solo una parte del negocio, sino que funcionan asimismo como reclamo y lugar de encuentro. La ley del juego y otras medidas adoptadas pusieron un determinado coto a los establecimientos públicos, lo cual ha permitido que no se llegue a los excesos, por ejemplo, con siete veces más casas de apuestas hoy que hace seis años. Aun así, la campaña contra el juego pretende reducir al máximo los locales dedicados al juego, con una moratoria de un año sin nuevas altas que desembocará en un plan urbanístico para regular de manera restrictiva la aparición de nuevos negocios. El plan contiene otras medidas contra las adicciones, como el veto a la publicidad en la vía pública o los programas de prevención escolar. Y es, además, una toma de posición que ha de ejercer de efecto llamada para que otras administraciones se involucren en una lucha (sobre todo en lo referente a la publicidad en franjas infantiles y para adolescentes) que es complicada pero necesaria para que la ludopatía no acabe siendo un problema social de primer orden.


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