Honestidad y espiritualidad



14 de febrero


«El derecho a un Dios tal como cada uno lo conciba es total y sin condiciones. Como tenemos este derecho, si queremos crecer espiritualmente es necesario que nuestra creencia sea honesta.»


Texto Básico, p. 30 En las reuniones, cuando vamos a tomar algo, en conversaciones con nuestro padrino, escuchamos a nuestros amigos de NA hablar sobre la forma en que conciben a su Poder Superior. Sería fácil «ir con la corriente» y adoptar las creencias de otro. Pero así como nadie puede recuperarse por nosotros, tampoco puede la espiritualidad de nadie sustituir a la nuestra. Debemos buscar honestamente una idea de Dios que de verdad nos funcione.


Muchos empezamos esa búsqueda con la oración y la meditación, y continuamos con nuestras experiencias en recuperación. ¿Ha habido ejemplos en los que contamos con un poder mayor que el nuestro para enfrentarnos a los desafíos de la vida? ¿Encontrábamos orientación cuando la buscábamos silenciosamente en momentos difíciles? ¿Qué tipo de poder creemos que nos orienta y nos da fortaleza? ¿Qué tipo de Poder buscamos? Las respuestas a estas preguntas nos permitirán comprender a nuestro Poder Superior lo suficientemente bien para sentirnos seguros y confiados cuando le pidamos que se ocupe de nuestra voluntad y nuestra vida.


Una idea prestada de Dios quizás nos sirva por un tiempo, pero a la larga, debemos llegar a nuestro propio concepto de un Poder Superior, porque será el que nos guíe a través de nuestra recuperación.

Sólo por Hoy: Busco un Poder más grande que yo que pueda ayudarme a crecer espiritualmente. Hoy, examinaré honestamente mis creencias y llegaré a mi propia concepción de Dios.

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