La orientación de Dios

5 de noviembre


«Podemos acceder a nuestro Poder Superior en cualquier momento. Cuando le pedimos que nos haga conocer su voluntad para con nosotros, recibimos su orientación.»


Texto Básico, p. 107

No siempre es fácil tomar la decisión correcta. Y esto es especialmente cierto para los adictos que por primera vez aprenden a vivir de acuerdo a principios espirituales. Durante la adicción, desarrollamos impulsos autodestructivos y antisociales. Cuando surgían conflictos nos dejábamos guiar por esos impulsos negativos. Nuestra enfermedad no nos preparó para tomar decisiones sensatas.


Hoy en día, para encontrar la orientación que necesitamos, se la pedimos a nuestro Poder Superior. Paramos, rezamos y escuchamos tranquilamente dentro de nosotros en busca de orientación. Hemos llegado a creer que podemos confiar en un Poder más grande que nosotros. Podemos acceder a él siempre que nos haga falta. Lo único que tenemos que hacer es rezar para conocer la voluntad de Dios para con nosotros y la fortaleza para cumplirla.


Cada vez que lo hacemos, hallamos la orientación en medio de la confusión y crece nuestra fe. Cuanto más confiamos en nuestro Poder Superior, más fácil es pedir orientación. Hemos encontrado el Poder que nos faltaba durante nuestra adicción, un Poder a nuestra disposición en todo momento. Para hallar la orientación que necesitamos para vivir plenamente y crecer espiritualmente, lo único que tenemos que hacer es mantener contacto con Dios tal como lo concebimos.


Sólo por Hoy: Mi Poder Superior es una fuente de orientación espiritual dentro de mí a la que siempre puedo recurrir. Hoy, si pierdo el rumbo, pediré conocer la voluntad de mi Poder Superior.

0 vistas