Los lazos que nos unen

13 de febrero



«Siempre que los lazos que nos unan sean más fuertes que aquéllos que puedan separarnos, todo marchará bien.»Texto Básico, p. 69 Muchos creemos que sin NA con toda seguridad habríamos muerto a causa de nuestra enfermedad. Por lo tanto, su existencia es nuestro verdadero salvavidas. No obstante, de vez en cuando la desunión es un hecho en la vida de Narcóticos Anónimos; debemos aprender a reaccionar de forma constructiva a las influencias destructivas que a veces surgen en nuestra confraternidad. Si decidimos participar en la solución en vez de formar parte del problema, vamos por buen camino.


Nuestra recuperación personal y el crecimiento de NA dependen del mantenimiento de un ambiente de recuperación en nuestras reuniones. ¿Estamos dispuestos a ayudar a nuestro grupo a tratar un conflicto constructivamente? Como miembros del grupo, ¿nos esforzamos por resolver las dificultades honesta y justamente? ¿Intentamos fomentar el bienestar común de todos nuestros miembros antes que nuestras propias ideas? Y como servidores de confianza, ¿tenemos en cuenta el efecto que nuestras acciones puedan tener en los recién llegados?


El servicio puede sacar lo mejor y lo peor de nosotros. Pero a través del servicio, muchas veces empezamos a ponernos en contacto con algunos de nuestros defectos de carácter más insidiosos. ¿Rehuimos los compromisos de servicio en lugar de afrontar lo que podríamos descubrir sobre nosotros? Si tenemos en cuenta la fuerza de los lazos que nos unen -nuestra recuperación de la adicción activa- todo marchará bien.

Sólo por Hoy: Me esforzaré por servir a nuestra confraternidad. No tendré miedo de descubrir quién soy.

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