Miedo al cambio

12 de diciembre


«Al practicar los pasos, llegamos a aceptar la voluntad de un Poder Superior. [...] Perdemos nuestro miedo a lo desconocido. Quedamos en libertad.»


Texto Básico, p. 19


La vida es una serie de cambios, tanto grandes como pequeños. Aunque sepamos y aceptemos este hecho intelectualmente, es probable que nuestra reacción inicial al cambio sea de miedo. Por alguna razón, suponemos que todos y cada uno de los cambios van a perjudicarnos y hacernos sufrir.


Si miramos atrás, a los cambios que han tenido lugar en nuestra vida, veremos que la mayoría de ellos han sido para bien. Es probable que nos diera mucho miedo la perspectiva de una vida sin drogas, sin embargo es lo mejor que nos ha pasado. Tal vez hayamos perdido un trabajo y pensamos que nos moriríamos sin él, pero más adelante descubrimos mayores incentivos y satisfacción personal en una nueva profesión. Es posible que a medida que nos animemos a seguir adelante en nuestra recuperación experimentemos más cambios. Superaremos viejas situaciones y estaremos preparados para las nuevas.


Con todos estos cambios, es natural aferrarse a algo, a cualquier cosa conocida, y tratar de no soltarla. Podemos encontrar alivio en un Poder más grande que nosotros. Cuanto más permitamos que los cambios se efectúen bajo la dirección del Poder Superior, más confiaremos en que esos cambios sean para mejorar. La fe reemplazará al miedo, y sabremos de corazón que todo saldrá bien.


Sólo por Hoy: Cuando tema algún cambio en mi vida, me consolaré sabiendo que la voluntad de Dios para conmigo es buena.

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