Motivaciones « puras »

27 de febrero


«Examinamos nuestras acciones, reacciones y motivaciones. A menudo vemos que hemos actuado mejor de lo que nos parecía.»


Texto Básico, p. 50

Imaginemos un libro de meditación con este tipo de mensaje: «Cuando se despierte por la mañana, antes de levantarse, reflexione durante un momento. Recuéstese, reúna sus ideas y considere sus planes del día. Revise una por una las motivaciones de esos planes. Si no son completamente puras, échese otra vez y vuelva a dormirse.» Absurdo, ¿no?


Independientemente del tiempo que llevemos limpios, casi todos hacemos las cosas por motivos confusos. Sin embargo, no es razón para que nuestra vida se detenga. No tenemos que esperar a que nuestras motivaciones sean perfectamente puras para empezar a vivir nuestra recuperación.


A medida que el programa se abre paso en nuestra vida, empezamos a actuar cada vez con menos frecuencia en base a nuestras motivaciones más cuestionables. Nos examinamos regularmente y hablamos con nuestro padrino sobre lo que vemos. Rezamos para conocer la voluntad de nuestro Poder Superior para con nosotros y buscamos la fortaleza para actuar en función de ese conocimiento. ¿El resultado? No nos volvemos perfectos, pero mejoramos.


Hemos empezada a trabajar un programa espiritual. Nunca nos convertiremos en gigantes espirituales. Pero si nos miramos de manera realista, probablemente veamos que estamos actuando mejor de lo que nos parecía. Sólo por Hoy: Me examinaré de manera realista. Buscaré la fuerza para actuar en base a mis mejores motivaciones, no a las peores.

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