Retribuir la bondad de nuestro padrino o madrina

09 de enero


«A menudo la relación con nuestro padrino es el primer contacto que establecemos.»


Texto Básico, p. 66


Nuestro padrino puede ser una fuente abundante de información de recuperación, de sabiduría y de palabras cariñosas. Ha hecho mucho por nosotros, desde atender llamadas telefónicas por la noche tarde hasta pasar horas escuchando mientras le leíamos nuestros escritos de recuperación. Ha creído en nosotros e invertido su tiempo para demostrarlo. Nos ha indicado con cariño y firmeza cómo ser honestos. Su compasión ilimitada en épocas de confusión nos ha dado la fortaleza para seguir adelante. Su manera de ayudar nos ha impulsado a buscar las respuestas dentro de nosotros, y como resultado nos hemos convertido en individuos maduros, responsables y seguros.


Aunque nuestro padrino nos haya dado todo esto generosamente y jamás haya pedido nada a cambio, podemos hacer algunas cosas para demostrar nuestro agradecimiento. Lo tratamos con respeto. No es un cubo de basura para que tiremos dentro nuestra porquería. Tiene sus momentos difíciles, igual que nosotros, y a veces necesita nuestro apoyo. Es un ser humano, tiene sentimientos y aprecia nuestro interés. Quizás le gustaría recibir una postal o una llamada telefónica en la que le expresemos nuestro cariño.


Todo lo que hagamos para retribuir la bondad de nuestro padrino o madrina mejorará nuestra recuperación personal, por no mencionar la alegría que le daremos.


Sólo por Hoy: Mi padrino me ha cuidado cuando yo no podía hacerlo. Hoy haré algo agradable por mi padrino.

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