Un concepto de Dios en evolución

24 de septiembre



«Lo único que se nos sugiere es que este Poder nos quiera, nos cuide y sea más fuerte que nosotros. No hace falta que seamos religiosos para aceptar esta idea. Lo importante es que abramos nuestra mente para creer.»


Texto Básico, p. 28


Llegar a creer es un proceso de toda la vida y nuestra concepción de Dios cambia. La que teníamos cuando éramos nuevos en el programa no es la misma que cuando llevamos unos pocos meses limpios, ni cuando llevamos unos años.


Es muy probable que el concepto inicial de un Poder más grande que nosotros sea limitado. Quizás pensemos que ese Poder nos mantiene limpios y nada más. Tal vez dudemos al rezar porque hemos puesto condiciones respecto a lo que le pediremos a nuestro Poder Superior que haga por nosotros. A lo mejor decimos: «Bah, este asunto es tan terrible que ni Dios puede arreglarlo», o, «Dios tiene demasiadas personas de las que ocuparse. No tiene tiempo para mí».


Pero así como crecemos en recuperación, así evoluciona nuestra concepción. Empezamos a ver que las únicas limitaciones al amor y a la gracia de Dios son las que imponemos negándonos a apartarnos del camino. El Dios bondadoso en el que llegamos a creer es infinito, y la fuerza y el amor que descubrimos en esta creencia son compartidos por casi todos los adictos en recuperación del mundo.


Sólo por Hoy: El Dios que estoy empezando a concebir tiene una capacidad ilimitada de amor y protección. Confiaré en que mi Dios es más grande que cualquier problema que tenga.

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